Peter Erlwein Beckhauser presentó una denuncia formal en Santa Cruz, argumentando graves irregularidades en la rendición de cuentas del partido oficialista, y exige al Tribunal Supremo Electoral su disolución legal.
El Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) enfrenta una nueva demanda que pone en cuestión su permanencia como organización política habilitada.
En esta ocasión, el ciudadano Peter Erlwein Beckhauser formalizó una denuncia ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), solicitando la cancelación definitiva de la personalidad jurídica del partido.
La acción fue presentada en la oficina departamental del TSE en Santa Cruz y cuenta con respaldo legal en la Ley de Organizaciones Políticas y el Reglamento de Procedimiento para la Cancelación de Personalidad Jurídica.
La base de la denuncia se sustenta en una supuesta infracción del inciso k) del artículo 58 de la Ley 1096, que refiere al incumplimiento de normas relativas al financiamiento de partidos, al fortalecimiento público y a los mecanismos de rendición de cuentas.
De acuerdo con Erlwein, el MAS-IPSP habría vulnerado de forma reiterada y grave estas disposiciones, incurriendo en una falta que justifica la cancelación de su registro como fuerza política nacional.
“Se trata de una transgresión grave a los principios de transparencia y legalidad que deben regir el accionar de todas las organizaciones políticas del país”, sostuvo Erlwein tras presentar el documento.
Para él, la falta de rendición de cuentas del MAS-IPSP representa no solo una irregularidad administrativa, sino una amenaza a la institucionalidad democrática, por lo que, en su criterio, debe ser sancionada con la máxima medida establecida por la ley: la anulación de la personalidad jurídica.
El memorial presentado por Erlwein hace referencia a resoluciones previas del Tribunal Supremo Electoral —específicamente las resoluciones TSE-RSP-AMD N° 0132/2022 y N° 0253/2022— que establecen precedentes sobre el procedimiento y los criterios aplicables en casos de cancelación de partidos.
Con estos documentos, el denunciante busca demostrar que existen suficientes fundamentos normativos y antecedentes jurídicos para que el TSE admita su solicitud y proceda conforme a la legislación electoral.
Además de pedir la admisión formal de su denuncia, Erlwein solicitó ser reconocido como parte con legitimación activa en el proceso, lo que implicaría su derecho a participar de manera directa en las actuaciones procesales, recibir notificaciones y ejercer el seguimiento correspondiente.
Hasta la fecha, el Tribunal Supremo Electoral no ha emitido ningún pronunciamiento oficial sobre la admisión o rechazo de esta denuncia.
Esta no es la primera vez que Peter Erlwein se pronuncia públicamente contra el MAS-IPSP. En anteriores ocasiones ha impulsado acciones judiciales y administrativas en busca de mayores controles sobre la actuación de partidos políticos, particularmente aquellos con representación nacional y acceso a fondos públicos.
Según él, el sistema democrático debe fortalecerse exigiendo cuentas claras a quienes se postulan como representantes del pueblo.
El artículo 58 de la Ley 1096 establece múltiples causales para la cancelación de la personería jurídica de partidos políticos, entre ellas, actos de violencia, fraude electoral, y el incumplimiento de obligaciones de rendición de cuentas y financiamiento.
La causal citada en esta denuncia —la letra k— hace alusión específica a la omisión o transgresión de las normas sobre fortalecimiento público y la transparencia financiera, una responsabilidad que recae sobre todas las organizaciones registradas ante el Órgano Electoral Plurinacional.
Si bien este tipo de procesos no suelen resolverse de manera inmediata, el TSE está obligado por ley a dar curso a la solicitud y, eventualmente, abrir una etapa de revisión y análisis.
En caso de que se admita la denuncia, el MAS-IPSP tendrá la oportunidad de presentar sus descargos y justificar su cumplimiento con la normativa vigente.






