Representantes del sector gremial exigen ajustes y claridad sobre SIETE-RG, advirtiendo cargas fiscales desproporcionadas, plazos cortos de reglamentación y diferencias respecto a derechos de trabajadores asalariados.
Los gremialistas del país mantienen un estado de alerta frente al Decreto Supremo N° 5503, que restablece el Sistema Integrado Especial de Transición para Emprendedores al Régimen General (SIETE-RG). La normativa consolida en un único pago bimestral el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a las Transacciones (IT) y el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas (IUE) mediante un monotributo equivalente al cinco por ciento de las ventas brutas, según lo dispuesto en el Artículo 40.
El viceministro de Política Tributaria, Álvaro Tapia, explicó que la implementación de SIETE-RG busca acercar al sector informal a la formalidad económica. “El sistema permite que los emprendedores en transición puedan cumplir con sus obligaciones tributarias mediante un solo aporte que unifica toda la carga impositiva, reduciendo los costos administrativos”, detalló. En paralelo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, enfatizó que el régimen es voluntario y ofrece facilidades para quienes hasta ahora operaban fuera del sistema formal, buscando reducir las barreras económicas para acceder a la formalización.
Sin embargo, la Federación de Gremiales de Santa Cruz anunció que este lunes se reunirá con autoridades económicas para presentar observaciones puntuales. Édgar Álvarez, ejecutivo de la federación, calificó como “desproporcionado” el criterio de ventas anuales de hasta Bs 250.000, al compararlo con los límites establecidos para los asalariados, quienes no tributan si perciben menos de tres salarios mínimos, equivalentes a Bs 9.900.
Álvarez señaló que, con base en ventas diarias promedio de Bs 684 y un margen de ganancia aproximado del 10%, los gremiales perciben cerca de Bs 2.000 mensuales. Sobre este ingreso, el pago del cinco por ciento del monotributo representa un impacto relevante, especialmente frente a los beneficios de los trabajadores formales, que incluyen seguro, vacaciones y aguinaldo. El dirigente advirtió que el Artículo 43 contempla la migración automática al régimen general, lo que genera inquietud sobre la claridad de la implementación y los plazos de reglamentación, fijados en 15 días.
El sector gremial manifestó disposición a incorporarse a la formalidad, siempre que la tributación considere las ganancias netas y otorgue derechos concretos, como acceso a seguridad social. Además, reconocieron que existen contribuyentes que actualmente se amparan en regímenes simplificados para evitar tributar, aunque la detección de estos casos debe ser responsabilidad del Estado.
Según la normativa, deben pagar el monotributo del cinco por ciento las empresas unipersonales registradas en el Registro de Comercio, profesionales independientes y personas que prestan servicios o manufacturan productos con ingresos anuales iguales o inferiores a Bs 250.000. Asimismo, se exige un máximo de dos unidades económicas y la aceptación de pagos electrónicos. El decreto permite que contribuyentes de regímenes especiales con ventas dentro de estos límites puedan migrar voluntariamente al SIETE-RG.







