IRÁN DENUNCIA AGRESIÓN MILITAR DE EE. UU.

Jun 22, 2025

Teherán acusa a Estados Unidos de iniciar hostilidades con un bombardeo a instalaciones nucleares civiles y llama a la ONU y a la comunidad internacional a actuar antes de que esta guerra peligrosa escale.

El Gobierno iraní ha señalado con firmeza a los Estados Unidos como responsable del inicio de una escalada bélica al atacar sancionadamente sus instalaciones nucleares pacíficas. El comunicado del Ministerio de Exteriores, publicado por IRNA, afirma que el mundo “no debe olvidar” que Washington ha desatado una guerra contra Irán. En su narrativa, califican la acción como “agresión militar salvaje”, violatoria de la Carta de la ONU y los principios básicos del derecho internacional.

El texto critica a Trump por socavar la diplomacia al respaldar el “régimen genocida” israelí y emprender una ofensiva militar contra Irán. La declaración subraya que un país miembro permanente del Consejo de Seguridad no puede actuar al margen del derecho ni cometer crímenes de guerra en nombre de la defensa o la seguridad.

La Cancillería iraní advierte que esta acción representa “el colmo de la maldad” de una administración que promueve una política bendecida por Trump, quien es señalado como responsable directo del daño potencial. Por ello, Teherán invoca su derecho legítimo a la autodefensa y anuncia que responderá de forma proporcional a cualquier ataque adicional.

La defensa internacional y el marco legal son invocados en el comunicado: “Silenciar ante esta agresión manifiesta pone al mundo en un peligro generalizado sin precedentes”, exigen. Irán solicita a organismos multilaterales intervenir y encauzar el conflicto hacia una solución diplomática, evitando consecuencias catastróficas como un desenlace nuclear.

Desde Washington, Trump afirmó con orgullo que la Fuerza Aérea completó un ataque “exitoso” contra tres plantas nucleares iraníes: Fordow, Natanz e Isfahán. Aseguró que el operativo fue culminado sin bajas propias y afirmó que “no hay otro Ejército capaz de hacerlo”, interpretándolo como una postura de disuasión definitiva, aunque analistas advierten que procede directamente a una escalada.

Entretanto, líderes mundiales expresaron su profunda inquietud. Rusia y China cuestionaron la legitimidad legal del ataque y alertaron sobre el peligro de una catástrofe nuclear. El Consejo de Seguridad de la ONU sostuvo que una intervención tan drástica debería analizarse desde el marco de esfuerzos diplomáticos, mientras organizaciones civiles urgieron a evitar violaciones al derecho humanitario.

Varias capitales, incluyendo Berlín, Roma y Madrid, condenaron el ataque y pidieron concentrarse en canales multilaterales. Mientras tanto, Turquía y Brasil ofrecieron su intermediación e insistieron en que la comunidad internacional debe restablecer la legalidad internacional y contribuir a aliviar la tensión.

En Irán, el canciller Amir-Abdollahian señaló que se eleva el caso al organismo internacional competente y confirma que el país reforzará sus sistemas de defensa en respuesta a amenazas futuras. Instó a la población a mantenerse alerta pero firme, y enfatizó que esta situación demanda unidad nacional y defensa soberana.

Mientras tanto, economistas y expertos militares advierten que una posible respuesta iraní podría afectar seriamente el tránsito marítimo y los mercados petroleros. El precio del crudo internacional ha registrado fuertes movimientos tras la noticia, y algunos analistas sostienen que la incertidumbre geopolítica podría prolongarse semanas o incluso meses.

El escenario inmediato queda planteado como una encrucijada: si no hay freno político, se podría avanzar hacia un conflicto abierto. Irán insiste en evitar un diálogo directo, mientras EE. UU. mantiene su postura preventiva. La diplomacia multilateral, ahora más que nunca, enfrenta su prueba más importante en décadas: lograr desescalar sin legitimar ni justificar intervenciones militares unilaterales.