Las protestas del magisterio urbano se extienden por distintos departamentos. Los educadores rechazan la descentralización educativa, reclaman mejores salarios y cuestionan el traslado de institutos tecnológicos a las gobernaciones.
La instalación del primer piquete de huelga de hambre en Riberalta incorporó al magisterio urbano de esa ciudad a las medidas que comenzaron a ejecutarse simultáneamente en diferentes regiones de Bolivia. Los educadores anunciaron que mantendrán la protesta hasta obtener respuestas a sus reclamos sobre la administración del sistema educativo, las condiciones laborales y el financiamiento de la educación pública.
En Riberalta, los primeros participantes son los docentes Magddy Salazar López, de la unidad educativa Félix Sattori Román II; Silvia Vidal Rojas y Erick Moreno Imanareco, además de David Saavedra Vásquez, del Instituto Tecnológico Superior de la Amazonía.
RECHAZO AL TRASLADO DE LOS INSTITUTOS
La principal objeción del sector está dirigida al anteproyecto gubernamental que plantea transferir la administración de los institutos técnicos, tecnológicos, artísticos y lingüísticos a las gobernaciones departamentales. Los maestros consideran que las administraciones regionales no cuentan con recursos suficientes para asumir esas obligaciones sin afectar el funcionamiento de los establecimientos.
La dirigencia sostiene que la propuesta puede comprometer el carácter fiscal y gratuito de la educación, además de generar diferencias entre departamentos por la desigual capacidad económica de sus gobiernos autónomos.
Los educadores también reclaman el respeto a la Constitución Política del Estado, la vigencia del Escalafón Nacional del Magisterio, mejores salarios, un incremento que permita cubrir las necesidades familiares y garantías para el ejercicio de la actividad sindical. Entre sus demandas figura el rechazo a cualquier forma de represión contra los dirigentes y trabajadores movilizados.
PROTESTA SE EXTIENDE POR LOS DEPARTAMENTOS
La movilización no se limita al norte beniano. El martes 3 de noviembre se instalaron piquetes en La Paz, Santa Cruz, Trinidad, Cobija, Guayaramerín, Yacuiba, Vallegrande y otras localidades, de acuerdo con los reportes difundidos por medios nacionales.
La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia informó que alrededor de 76 maestros participaron en la instalación de unos 20 piquetes en diferentes regiones, como parte de las determinaciones asumidas por sus 31 federaciones.
En Pando, el magisterio también activó la huelga de hambre y anunció nuevas acciones. La dirigencia regional advirtió que las gobernaciones y los municipios no tienen garantizada la disponibilidad económica para hacerse cargo de mayores responsabilidades educativas.
En Santa Cruz, los docentes instalaron su propio piquete y anunciaron una marcha para el viernes 6 de noviembre. La Federación Departamental también ratificó su participación en el paro de 48 horas convocado para la siguiente semana.
En La Paz, los representantes del magisterio instalaron medidas similares en la sede sindical, mientras que en Trinidad los maestros urbanos se sumaron a las protestas contra el proyecto de descentralización.
La ejecutiva del Magisterio Urbano del Beni, Etelvina Pedraza, había anticipado la instalación de los piquetes y cuestionado la aceptación de la propuesta gubernamental del 1% de coparticipación tributaria para las gobernaciones. La dirigente consideró insuficiente ese porcentaje y expresó su desacuerdo con la posición asumida por las autoridades departamentales.
PARO NACIONAL PARA EL 9 Y 10 DE NOVIEMBRE
Las medidas de presión fueron definidas después de que fracasara la reunión entre representantes del magisterio y autoridades del Gobierno, realizada el 30 de octubre en Cochabamba. Tras ese encuentro, la dirigencia anunció un cronograma que incluye huelgas de hambre, vigilias, movilizaciones y la paralización de actividades escolares.
La marcha nacional está prevista para este viernes 6 de noviembre, con participación de las federaciones departamentales y regionales. Posteriormente, el sector cumplirá un paro de 48 horas el lunes 9 y martes 10 de noviembre.
La ejecutiva nacional Miriam Ayala sostuvo que las 31 federaciones exigen el cumplimiento del compromiso firmado el 16 de mayo, referido a la no descentralización de la educación. La dirigente advirtió que, si el Ejecutivo mantiene su propuesta, las movilizaciones podrían intensificarse.








