El ministro de la Presidencia utilizó su saludo de Navidad para cuestionar protestas sociales, reivindicar mandato electoral y denunciar intentos de desestabilización, en medio de movilizaciones y tensiones registradas oficialmente.
En la antesala de la Navidad, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, difundió un mensaje institucional que generó reacciones inmediatas entre sectores movilizados y organizaciones sindicales. El pronunciamiento, emitido por canales oficiales del Estado, se alejó del tono conciliador habitual de estas fechas y centró su contenido en una crítica directa a las protestas sociales en curso.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, que rechazan las recientes medidas económicas adoptadas por el gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira. De acuerdo con reportes policiales y coberturas de medios nacionales, durante la jornada previa a la Navidad se registraron fricciones entre marchistas y grupos que expresaron respaldo al Ejecutivo en la ciudad de La Paz.
En su mensaje, Lupo sostuvo que el Gobierno no aceptará presiones de sectores a los que atribuyó una prolongada influencia en el poder político. Afirmó que las decisiones actuales responden a un mandato surgido de las urnas, argumento que reiteró como respaldo a la continuidad de las políticas implementadas. También señaló que existen acciones orientadas a generar inestabilidad, basadas —según sus palabras— en información falsa y uso de recursos para promover la confrontación.
El ministro incluyó referencias críticas a actores políticos que recientemente manifestaron desacuerdos públicos con la línea gubernamental, en alusión a divisiones internas que se hicieron visibles en los últimos días. Sin mencionar nombres de forma explícita, cuestionó posturas que, afirmó, buscan obstaculizar la gestión.







