A diferencia de los medios tradicionales, las redes sociales y plataformas digitales con dominio propio —incluidas páginas web oficiales y cuentas verificadas de candidatos o partidos— no tienen limitaciones de tiempo para la difusión de propaganda electoral.
A exactamente dos meses de las elecciones generales programadas para el próximo 17 de agosto, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) activó el calendario de propaganda electoral en medios de comunicación, el cual estará vigente entre el 18 de julio y el 13 de agosto.
En ese lapso, cada medio —televisión, radio, prensa escrita y revistas— podrá difundir un máximo de 10 minutos diarios de contenido propagandístico por organización política o dos páginas escritas, en tanto que los medios digitales o redes sociales no tienen este tipo de restricciones.
Este reglamento, recientemente aprobado y basado en la Ley N° 026 del Régimen Electoral, establece una serie de normas y limitaciones que buscan equilibrar el acceso a medios masivos durante la campaña y garantizar un proceso limpio, equitativo y libre de mensajes discriminatorios.
Límites estrictos por plataformaDe acuerdo al artículo 17 del Reglamento de Propaganda y Campaña Electoral, cada organización política o alianza podrá acceder a espacios en medios con restricciones bien definidas:
• Televisión y radio: hasta 10 minutos diarios por medio, sumando emisiones a nivel nacional, departamental, municipal, regional y en territorios de Autonomías Indígena Originario Campesinas (AIOC).
• Prensa escrita: un máximo de dos páginas por día y una separata semanal de hasta 12 páginas en tamaño tabloide.• Revistas: también se permitirá un tope de dos páginas por edición y una separata de hasta 12 páginas.
Los actos públicos de proclamación de candidaturas y cierre de campaña podrán ser transmitidos por radio y televisión, en vivo o diferido, por un máximo de dos horas por día, ya sea de forma continua o fraccionada.
Sin embargo, estas transmisiones deberán llevar la etiqueta “espacio solicitado” durante toda su duración.
Sin restricciones en plataformas digitales propias
A diferencia de los medios tradicionales, las redes sociales y plataformas digitales con dominio propio —incluidas páginas web oficiales y cuentas verificadas de candidatos o partidos— no tienen limitaciones de tiempo para la difusión de propaganda electoral.
Esta flexibilidad permitirá a las fuerzas políticas reforzar su presencia digital sin restricciones legales, aunque siguen obligadas a respetar las normas de conducta electoral.
Contenido regulado y accesibilidad
Toda propaganda pagada deberá cumplir ciertos requisitos formales y éticos. Las piezas deben identificar claramente al partido o alianza que la promueve mediante su nombre y símbolo, y siempre indicar que se trata de un “espacio solicitado”.
• En material impreso o digital, esta identificación debe ir en la esquina inferior derecha, con fondo negro y letras blancas visibles.
• En cuñas de radio, debe haber al menos un segundo de identificación al inicio.
• En televisión, se requiere una presentación sobre fondo negro con texto blanco.
Además, se establece como obligatorio que los videos cuenten con subtítulos o lengua de señas, sin excepción, con el fin de garantizar accesibilidad para personas con discapacidad auditiva.
El intérprete debe ubicarse en la parte inferior derecha del video, con un fondo gris o blanco y usando vestimenta negra.
Prohibido el odio y la misoginiaUno de los pilares del reglamento es la prohibición expresa de discursos de odio y mensajes misóginos.
Cualquier contenido que incurra en este tipo de lenguaje podrá ser objeto de sanciones, tanto por denuncia como por acción de oficio por parte de las autoridades electorales.
En ese caso, el proceso será derivado a un juez electoral, quien evaluará si corresponde una sanción por falta electoral.
Responsabilidad de los mediosLos medios tradicionales son responsables de respetar los límites establecidos en tiempo y forma.
El incumplimiento podría derivar en sanciones o procesos administrativos ante el órgano electoral.
Con este reglamento, el TSE busca garantizar una campaña transparente, equitativa y respetuosa, en un contexto donde la polarización política y el uso indiscriminado de redes sociales han elevado el tono de la competencia electoral.
La vigilancia del contenido y el cumplimiento de los límites marcarán las próximas semanas, que se anticipan intensas en la carrera por el voto ciudadano.







