La escasez de combustible en Riberalta golpea a trabajadores de prensa que ya no logran movilizarse para cubrir emergencias, accidentes y hechos diarios. Advierten que la situación pone en riesgo la información ciudadana.
La falta de gasolina en Riberalta comenzó a afectar de manera directa el trabajo de periodistas y reporteros de distintos medios de comunicación, quienes advirtieron que podrían suspender coberturas debido a las dificultades para abastecer sus vehículos y motocicletas.
Trabajadores de prensa señalaron que diariamente recorren varios sectores de la ciudad y comunidades alejadas para cubrir accidentes, operativos, emergencias, actividades institucionales y otros hechos de interés público. Sin embargo, las largas filas en los surtidores y la ausencia de combustible están reduciendo la capacidad de desplazamiento de los equipos periodísticos.
“Hay colegas que pasan horas buscando gasolina y aun así no consiguen cargar”, manifestó un trabajador de medios, al explicar que la situación ya provoca retrasos y limitaciones en la cobertura informativa.
Los periodistas pidieron a la Agencia Nacional de Hidrocarburos y a los responsables de los surtidores tomar medidas que permitan priorizar el abastecimiento para el sector, tomando en cuenta que la labor periodística depende de la movilidad permanente.
También denunciaron que varios comunicadores se ven obligados a comprar gasolina a revendedores para continuar trabajando, pagando precios mucho más altos que los establecidos oficialmente, lo que incrementa los gastos operativos de los medios locales.







