La ampliación del feriado de Navidad genera rechazo sindical. COB y mineros sostienen que la medida busca frenar paros y bloqueos, mientras el Gobierno la defiende como impulso al turismo.
La decisión del Gobierno de ampliar el feriado de Navidad a dos jornadas consecutivas, el jueves 25 y viernes 26 de diciembre de 2025, abrió un nuevo frente de tensión con la dirigencia sindical. Mientras el Ejecutivo sostiene que la medida apunta a promover el turismo interno y dinamizar la economía, representantes de la Central Obrera Boliviana (COB) y del sector minero cuestionaron la determinación y la vincularon directamente con el contexto de conflictividad social que atraviesa el país.
La disposición fue oficializada por el Ministerio de Trabajo a través de un comunicado difundido en sus redes sociales institucionales. En el mismo se establece la suspensión de actividades públicas y privadas durante ambos días en todo el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia. Asimismo, se determinó que los días miércoles 24 y 31 de diciembre se aplique, de forma excepcional, la jornada continua hasta las 13.00 para la administración pública a nivel nacional.
El comunicado ministerial señala que la ampliación del descanso busca favorecer el desplazamiento interno de personas, incrementar la demanda de servicios turísticos, hoteleros, gastronómicos y de transporte, y contribuir a la reactivación económica, particularmente en regiones con vocación turística. La medida, añade el documento, es de cumplimiento obligatorio conforme al Parágrafo I del Artículo 48 de la Constitución Política del Estado.
Sin embargo, desde las organizaciones sindicales la lectura es distinta. Dirigentes de la COB manifestaron que el feriado largo coincide con un periodo de paros y bloqueos impulsados por distintos sectores laborales, por lo que interpretan la decisión como un intento de desmovilizar a los afiliados y facilitar el desbloqueo de rutas en varias regiones del país.
En la misma línea, el dirigente minero Andrés Paye cuestionó públicamente la ampliación del feriado y la calificó como una burla. De acuerdo con sus declaraciones, el Gobierno estaría buscando aprovechar las festividades de fin de año para debilitar las medidas de presión que se mantienen activas. Paye afirmó que la suspensión de actividades no modificará la determinación de los trabajadores de continuar con sus protestas.
La normativa también contempla que las empresas y establecimientos del sector privado adecuen la aplicación del feriado por acuerdo entre partes, tomando en cuenta sus modalidades de trabajo. No obstante, hasta el momento no se registraron pronunciamientos oficiales del sector empresarial respecto a esta ampliación específica.
En ocasiones anteriores, las organizaciones empresariales expresaron su rechazo a los feriados prolongados, argumentando que generan un freno en el aparato productivo y ocasionan pérdidas económicas en producción y exportaciones. En esta oportunidad, pese a esos antecedentes, no se emitieron declaraciones públicas sobre el impacto del feriado navideño extendido.









