El excandidato cruceño vincula la salida de Andrea Barrientos con órdenes externas. Afirma que el presidente no actúa con independencia y señala reparto de poder en el Ejecutivo.
Las declaraciones del ex candidato a la Alcaldía de Santa Cruz, Carlos Subirana, volvieron a poner en cuestión la autonomía del presidente Rodrigo Paz. Según afirmó, las decisiones dentro del Gobierno responden a influencias directas de Samuel Doria Medina y Luis Fernando Camacho, a quienes identificó como actores determinantes.
“Rodrigo Paz es preso de los patrones del Gobierno”, sostuvo Subirana en una entrevista, atribuyendo a esa relación la salida de la exviceministra de Autonomías, Andrea Barrientos. La exautoridad dejó el cargo tras una seguidilla de críticas generadas por sus declaraciones sobre la aplicación del esquema “50/50”.
Barrientos había explicado que la implementación de esa política requería ajustes graduales en normas y competencias. “No se hace de la noche a la mañana”, indicó en su momento, al detallar que el proceso implicaba cambios legislativos. Sus palabras provocaron reacciones inmediatas desde distintos sectores políticos.
Uno de los pronunciamientos más duros llegó desde Santa Cruz. Luis Fernando Camacho expresó su rechazo y condicionó su participación en espacios institucionales mientras Barrientos continuara en funciones. A esto se sumó el pedido de renuncia formulado por el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis.
La presión política se mantuvo incluso después de que Barrientos admitiera un “error de comunicación”. Su salida se concretó días después, en medio de versiones que apuntaban a una decisión impulsada fuera del ámbito técnico.
Subirana reforzó esa interpretación. “La botaron por decir la verdad”, afirmó, señalando que la explicación de la exviceministra sobre los tiempos de ejecución de la política estatal fue el detonante de su alejamiento.
Tras su salida, surgieron nuevas afirmaciones sobre su situación dentro del aparato estatal. La vicegobernadora electa de Santa Cruz, Paola Aguirre, aseguró que Barrientos mantiene respaldo político. “Es una cuota de poder de Samuel Doria Medina”, declaró, al referirse a su posible retorno a funciones públicas.
Las versiones coinciden en señalar que la permanencia de autoridades no responde únicamente a evaluaciones internas, sino también a acuerdos políticos. Las declaraciones públicas de Subirana y Aguirre apuntan en la misma dirección: decisiones estratégicas del Ejecutivo estarían condicionadas por actores externos con influencia directa en la estructura de poder.








