La gestión destaca respuesta institucional pese a bloqueos sociales y políticos.
El gobierno del presidente Luis Arce enfrentó más de 7.000 conflictos sociales y políticos desde noviembre de 2020, según informó este lunes el vocero presidencial Jorge Richter. Entre los casos registrados se encuentran paros, marchas, bloqueos viales y cercos a ciudades impulsados por diversos sectores, incluyendo movilizaciones internas del MAS y de la oposición.
Richter explicó que estas cifras no incluyen solo protestas de organizaciones sociales, sino también las múltiples trabas políticas y administrativas en la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el Ejecutivo ha sufrido un bloqueo sistemático por parte de bancadas afines a Evo Morales y la oposición. “A pesar de ese escenario, Bolivia no ha colapsado. La institucionalidad ha respondido”, sostuvo.
El vocero insistió en que, a diferencia de gestiones anteriores, el Gobierno no recurrió a la represión violenta ni provocó muertos durante las protestas. Remarcó que los más de 7.000 conflictos fueron abordados “dentro del marco democrático”, y que el Ejecutivo continúa apostando por el diálogo como herramienta fundamental para la gobernabilidad.






