Tras más de diez horas de negociación, los maestros urbanos aceptaron un cuarto intermedio hasta el sábado sin firmar acuerdos, mientras las bases exigen respuestas concretas a problemas aún no resueltos.
El magisterio urbano decidió suspender temporalmente sus protestas y bloqueos después de una extensa reunión con autoridades del Ministerio de Educación, aunque la dirigencia dejó claro que la movilización no terminó y que el conflicto sigue abierto por la falta de soluciones definitivas del Gobierno a las demandas del sector.
La noche de este martes, representantes sindicales confirmaron un cuarto intermedio hasta el sábado, fecha en la que volverán a reunirse con la ministra de Educación, Beatriz García. La pausa fue asumida por los maestros como una medida para consultar con las bases y evaluar las propuestas oficiales, que todavía no convencen plenamente a las organizaciones departamentales.
La decisión llegó luego de más de diez horas de diálogo marcadas por discusiones intensas sobre presupuesto educativo, creación de ítems, nivelación salarial y condiciones laborales. Pese al desgaste de las movilizaciones y a la presión acumulada durante semanas, los dirigentes aclararon que no existe ningún acuerdo firmado con el Ejecutivo.
“Mientras estemos en este cuarto intermedio, no vamos a parar las clases, las clases van a ser normales, pero vamos a estar en estado de emergencia”, afirmó Wilson Velásquez, dirigente del magisterio cochabambino.
La declaración refleja el ambiente de cautela dentro del sector educativo. Aunque las medidas de presión quedarán suspendidas de forma temporal, las organizaciones mantienen vigilancia sobre el desarrollo de las negociaciones y advierten que podrían retomar las protestas si el Gobierno no responde a las exigencias planteadas en el pliego petitorio nacional.
Durante las últimas semanas, maestros urbanos de distintos departamentos denunciaron carencia de recursos, sobrecarga laboral y falta de atención estatal a las necesidades del sistema educativo. Las movilizaciones crecieron precisamente por el malestar acumulado en las escuelas fiscales, donde profesores y estudiantes enfrentan dificultades cotidianas vinculadas a infraestructura, déficit de personal y limitaciones presupuestarias.
Desde la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia, Wilfredo Ajllahuanca explicó que las propuestas presentadas por el Ministerio serán analizadas este miércoles en reuniones regionales y departamentales antes de asumir una posición definitiva.
“El viernes habrá una conferencia nacional y el sábado una reunión con la ministra para retomar el cuarto intermedio”, indicó el dirigente.
Ajllahuanca reconoció que durante la reunión se revisaron todos los puntos planteados por el magisterio y admitió que existen avances parciales en algunas demandas. Sin embargo, evitó brindar detalles específicos sobre las propuestas gubernamentales, situación que incrementó las dudas entre sectores movilizados que esperan respuestas más claras.







