El Gobierno boliviano refuerza su política de interdicción con operativos permanentes y mayor despliegue.
La estrategia nacional para frenar el contrabando continúa mostrando resultados significativos. A la fecha, el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando reporta una afectación acumulada de más de 56,8 millones de bolivianos a este ilícito, gracias a una serie de operativos desarrollados en coordinación con fuerzas militares y policiales.
El coronel Luis Amílcar Velásquez, titular de esa cartera, destacó que tan solo en los últimos seis días se decomisaron productos valuados en Bs2,2 millones. Los operativos se ejecutaron en puntos clave del altiplano, donde la actividad contrabandista mantiene redes activas.
Entre la mercadería recuperada se encuentran grandes cantidades de ropa usada, alimentos no autorizados, gas licuado y vehículos empleados para su transporte. Se retuvieron ocho camiones, cinco minibuses, 400 quintales de maíz, 70 garrafas de GLP y 86 galones de aceite, entre otros.
En paralelo, la Fuerza de Tarea Conjunta “Agropecuaria” y el grupo “Lacaya” lograron decomisar más de una tonelada de carne de cerdo y más de mil unidades de pollo en zonas fronterizas del departamento de La Paz.
Desde la aprobación del Decreto Supremo 5402, se han efectuado más de 6.000 intervenciones militares en rutas y pasos ilegales. Estas medidas buscan frenar el flujo constante de mercancía sin documentación y reforzar la economía formal.
Velásquez insistió en que el contrabando daña gravemente al país: “No solo evade impuestos, también perjudica a los productores locales, afecta la industria nacional y pone en riesgo la salud del consumidor”, remarcó.







