Dirigentes barriales denunciaron agresiones durante los operativos realizados en la población, exigieron la liberación de los arrestados y convocaron a una movilización masiva hacia los puntos de protesta.
La población de San Julián resolvió sostener las medidas de presión instaladas en el municipio y respaldar la demanda de renuncia de Rodrigo Paz. La decisión fue asumida durante un ampliado extraordinario de la Federación de Juntas Vecinales, convocado tras los incidentes registrados en la localidad durante la jornada.
Representantes de los distintos barrios expresaron su rechazo a los operativos desarrollados en la zona y denunciaron que varias familias resultaron afectadas por hechos ocurridos durante la intervención de fuerzas del orden. Los dirigentes aseguraron que vecinos reportaron daños en viviendas, además de presuntos abusos y hechos irregulares que, según señalaron, generaron preocupación en la comunidad.
Como primera determinación, la organización vecinal demandó la liberación inmediata de las personas que fueron trasladadas a la ciudad de Santa Cruz tras los enfrentamientos. Paralelamente, decidió incorporarse a las movilizaciones impulsadas por sectores productivos y organizaciones sociales que mantienen protestas en diferentes regiones del país.
La Federación de Juntas Vecinales también anunció una marcha que partirá desde la plaza principal de San Julián hasta el sector donde permanece instalado el bloqueo. La convocatoria fue extendida a todas las juntas barriales para reforzar la presencia de vecinos en las medidas de presión.
Durante la reunión, los dirigentes señalaron que la población permanecerá movilizada mientras continúen las demandas planteadas por los sectores sociales. “Nos sumamos de manera organizada y estaremos presentes en el bloqueo”, manifestaron al dar lectura a las resoluciones aprobadas.





