La escasez de carburantes mantiene a miles de conductores esperando durante horas en surtidores, mientras sectores del transporte, salud y producción reclaman soluciones inmediatas.
La falta de gasolina y diésel volvió a convertirse en un problema cotidiano para miles de bolivianos. En Trinidad, capital del Beni, las filas de vehículos crecieron durante la jornada del domingo ante la incertidumbre de los conductores que buscaban abastecerse de combustible para continuar con sus actividades.
La situación se volvió más crítica durante la tarde, cuando de las cinco estaciones de servicio que comercializan carburantes en la ciudad, únicamente el surtidor Pompeya, administrado por YPFB, mantenía una atención regular. La concentración de motorizados aumentó y la espera se extendió por varias horas.
Conductores particulares, transportistas y trabajadores que dependen diariamente de sus vehículos expresaron su preocupación porque la falta de combustible afecta el traslado de personas, el comercio y diferentes actividades económicas en el departamento.
TRINIDAD ENFRENTA FILAS Y RECLAMOS POR LA FALTA DE CARBURANTES
La Federación de Transportistas 18 de Noviembre del Beni anunció que podría asumir medidas de presión debido a que, pese a los compromisos anunciados para mejorar la distribución, las dificultades continúan en la provisión de gasolina y diésel.
El ejecutivo del transporte beniano, Rony Jiménez, afirmó que los problemas no fueron solucionados y que los afiliados siguen afectados por la falta de combustible y por daños registrados anteriormente en vehículos debido a problemas con la calidad del carburante.
“Aún se tienen inconvenientes en la provisión de carburantes, al margen de que todavía existen problemas con el resarcimiento del daño ocasionado a los vehículos debido a la mala calidad del combustible”, señaló.
El dirigente explicó que los anuncios realizados para terminar con las filas no se reflejaron completamente en los surtidores, donde los transportistas continúan perdiendo tiempo y dinero mientras esperan cargar combustible.
Según Jiménez, el control sobre la distribución y venta del carburante todavía presenta dificultades, principalmente por la presencia de revendedores que aprovechan la escasez para elevar los precios en el mercado informal.
“Se tiene una ineficiencia en la provisión de carburantes y los controles todavía no son eficientes para hacer seguimiento a quienes generan especulación y falta de combustible”, sostuvo.
El dirigente también señaló que varios transportistas tuvieron gastos adicionales por reparaciones de motores y que, pese a los anuncios de un posible resarcimiento, hasta el momento no recibieron respuestas concretas.
“Se instruyó preparar los descargos por las reparaciones, se presentó la documentación ante las instancias correspondientes y hasta la fecha no existe respuesta”, afirmó.
MERCADO INFORMAL DISPARA EL PRECIO DE LA GASOLINA EN EL BENI
Mientras las filas continúan en las estaciones de servicio, la reventa de gasolina incrementó su presencia en Trinidad. En el mercado informal, el litro de carburante llegó a comercializarse por encima de los 30 bolivianos, muy lejos del precio establecido oficialmente.
La situación también fue denunciada en otros municipios benianos. En Rurrenabaque, dirigentes del sector mototaxi alertaron que algunos vendedores llegan a cobrar entre 40 y 45 bolivianos por litro de gasolina.
Los transportistas denunciaron que deben recurrir a la compra de los denominados “bimbos”, envases pequeños con combustible, que pueden llegar a costar hasta 90 bolivianos por dos litros.
La diferencia entre el precio oficial y el cobrado por revendedores generó preocupación entre los trabajadores del transporte, quienes dependen del carburante para obtener ingresos diarios.
Los dirigentes pidieron a sus afiliados evitar incrementos excesivos en las tarifas del servicio, aunque reconocieron que el elevado costo del combustible informal afecta directamente a sus ganancias.
SURTIDORES CUESTIONAN ACUSACIONES Y PIDEN MAYOR CONTROL
Ante las denuncias sobre desvío y especulación, representantes de estaciones de servicio rechazaron señalamientos generales contra todos los operadores.
Adalberto Durán, representante del surtidor El Oasis, afirmó que la estación no necesita mecanismos adicionales de control porque, según explicó, nunca incurrió en irregularidades.
“Como surtidor El Oasis no necesitamos ningún candado de transparencia para controlar el desvío de combustible en cisternas, porque nunca lo hemos hecho ni hemos cometido ningún acto irregular”, manifestó.
Durán cuestionó que algunos dirigentes realicen acusaciones sin identificar responsables específicos y pidió que las denuncias sean presentadas ante las autoridades correspondientes.
“Lo que necesitamos es que quienes conocen irregularidades denuncien directamente los hechos y no hagan acusaciones generales contra todos los surtidores”, señaló.
También pidió al municipio de Trinidad impulsar medidas para proteger al consumidor y combatir la especulación.
LA FALTA DE COMBUSTIBLE AFECTA AL SISTEMA DE SALUD DEL BENI
El problema dejó de ser únicamente una dificultad para conductores y transportistas. El Comité Departamental de Salud del Beni (Codesa) declaró estado de emergencia por la escasez de carburantes y alertó sobre posibles afectaciones en la atención médica.
La organización señaló que la falta de gasolina y diésel perjudica el traslado de personal sanitario, el funcionamiento de ambulancias y la distribución de medicamentos, vacunas, insumos médicos y muestras de laboratorio.
La preocupación aumenta en provincias y comunidades alejadas, donde el transporte depende directamente de vehículos que requieren combustible para llegar a centros de salud.
Codesa exigió al Gobierno garantizar una provisión prioritaria para el sistema sanitario y evitar que la falta de carburante termine afectando la atención de pacientes.
LA CRISIS ALCANZA A TRANSPORTISTAS Y SECTORES PRODUCTIVOS DEL PAÍS
El problema del abastecimiento no se limita al Beni. En diferentes departamentos, transportistas y sectores productivos reportaron dificultades similares.
En La Paz, ciudadanos denunciaron filas de más de 50 cuadras en estaciones de servicio, con personas que deben esperar durante varias horas para intentar conseguir gasolina o diésel.
En Tarija, el transporte pesado se declaró en emergencia por la falta de diésel. El dirigente Juan Carlos Borda explicó que el sector pasó de enfrentar semanas de bloqueos a permanecer nuevamente detenido por las filas en surtidores.
“Salimos de una situación de 52 días de bloqueo para entrar a otra problemática que ya veníamos enfrentando desde mucho antes. Ahora volvemos a permanecer dos o tres días haciendo fila para cargar combustible”, declaró.
Borda indicó que algunos transportistas de otros departamentos llegan a esperar varios días para abastecerse y cuestionó que la situación continúe pese a la reducción de circulación registrada durante los bloqueos.
En Oruro, la Federación Departamental de Cooperativas Mineras advirtió que la falta de diésel afecta la actividad productiva. El presidente de FEDECOMIN Oruro, Fidel Copa, informó que la reducción del movimiento económico del sector supera el 40%.
“Las cooperativas mineras están muy preocupadas. La producción ha bajado abismalmente y hemos sido perjudicados para trasladar nuestros minerales desde las áreas dispersas hasta la ciudad para comercializarlos”, expresó.
TRANSPORTISTAS CUESTIONAN EXPLICACIONES SOBRE LA ESCASEZ
Dirigentes del transporte pesado señalaron que las filas evidencian un problema de abastecimiento y no únicamente dificultades relacionadas con controles de calidad.
Pedro Quispe, representante del transporte pesado, afirmó que el combustible importado llega con certificaciones internacionales y cuestionó las explicaciones entregadas sobre las demoras en la distribución.
El dirigente pidió transparentar la situación de las compras externas y de la provisión nacional.
“Digan al pueblo que no hay plata para comprar combustible”, afirmó al referirse a las causas que, según su criterio, están detrás de la escasez.
Desde Cochabamba, el ejecutivo del Transporte Libre, Mario Ramos, también cuestionó la situación y señaló que los conductores pasaron de enfrentar problemas en las carreteras a permanecer detenidos en los surtidores.
“Hemos salido de los bloqueos para entrar a estar bloqueados en puertas de los surtidores”, manifestó.
ANH APLICA REGISTRO PARA COMPRA EN ENVASES EXTERNOS
Ante la situación, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) anunció nuevas medidas para controlar la venta de gasolina en bidones u otros recipientes.
La entidad informó que las personas que requieran comprar combustible en envases externos deberán registrarse previamente mediante la plataforma SISCARGUÍO.
La medida busca mejorar el control sobre la distribución, conocer el destino del carburante y reducir el uso irregular del producto.
Las estaciones de servicio fueron instruidas para verificar que los compradores cuenten con el registro antes de autorizar la venta en recipientes externos.
RECLAMOS APUNTAN AL GOBIERNO POR LA ADMINISTRACIÓN DEL ABASTECIMIENTO
Carlos Zabaleta, dirigente de los trabajadores petroleros y excandidato municipal, responsabilizó al Gobierno central por la crisis de combustible que atraviesa el país.
Según afirmó, las políticas aplicadas en el sector hidrocarburos provocaron la situación actual de escasez que afecta a usuarios, transportistas y actividades productivas.
Las críticas se suman a las expresadas por otros sectores que reclaman respuestas frente a las largas esperas y las dificultades para acceder a gasolina y diésel.
Mientras continúan las filas en distintas regiones, el transporte y sectores afectados mantienen la exigencia de una solución que permita recuperar el abastecimiento regular de carburantes.








