La exdiputada pretende ampliar su declaración y entregar documentos, registros de vuelos y conversaciones. Su abogado denuncia presuntas presiones policiales y anticipa información sobre otras personas involucradas.
La exdiputada Laura Rojas está dispuesta a proporcionar nuevos datos sobre el ingreso de las 31 maletas procedentes de Estados Unidos, explicar las circunstancias de su viaje en una avioneta privada e identificar a quien considera propietario del equipaje. Así lo anunció su abogado, Joadel Bravo, quien informó que solicitarán ampliar su declaración dentro del proceso que mantiene a su defendida con detención domiciliaria.
En una entrevista con la red DTV, el jurista sostuvo que Rojas quiere contar «con lujo de detalles» lo que conoce del caso y aseguró que existen documentos y otros elementos que podrían aportar información sobre las personas que participaron en los hechos.
Bravo afirmó que su defendida también explicará por qué viajó a Estados Unidos, cómo abordó la aeronave y qué ocurrió con las maletas que llegaron al aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz.
DENUNCIA PRESENCIA POLICIAL EN SU DOMICILIO
Uno de los aspectos que Bravo puso sobre la mesa es la supuesta presencia de efectivos policiales en inmediaciones de la vivienda donde Rojas cumple su detención domiciliaria. Según el abogado, los uniformados habrían aparecido después de conocerse la intención de su defendida de ampliar su declaración.
El jurista interpretó esa presencia como un intento de intimidación y sostuvo que existiría interés en evitar que la exlegisladora revele información que, según su versión, comprometería a otras personas.
«Quieren que no cuente su verdad», habría sido el sentido de la denuncia formulada por el defensor, quien aseguró que Rojas no tiene intención de guardar silencio.
Bravo también relacionó la decisión de su defendida con la salida del país del presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo. Dijo que esa situación le habría dado mayor disposición para hablar sobre lo ocurrido.
LOS CONTROLES A LAS MALETAS Y LA ADUANA
El abogado introdujo además otro elemento que considera importante: aseguró que las 31 maletas habrían pasado por controles con canes antidrogas y sostuvo que el entonces presidente de la Aduana tenía conocimiento de la existencia del equipaje.
Estas afirmaciones requieren ser contrastadas con los registros operativos, informes de los controles aeroportuarios y las declaraciones de los funcionarios que intervinieron en el procedimiento. No existe, en la información pública consultada, una confirmación documental suficiente de que todas las maletas hubieran sido inspeccionadas por canes ni de que la máxima autoridad aduanera hubiera recibido esa información en los términos señalados por Bravo.
El ingreso del equipaje se produjo el 29 de noviembre de 2025, cuando Rojas llegó a Viru Viru en un vuelo privado procedente de Estados Unidos. Documentación difundida durante la investigación registró 31 valijas, mientras que algunas publicaciones recientes identifican el proceso como el caso de las 32 maletas.
La investigación también estableció que cuatro maletas fueron recuperadas en julio de 2026. El fiscal general Roger Mariaca informó entonces que estaban bajo custodia policial y fiscal para las respectivas pericias. El caso adquirió mayor gravedad después del hallazgo de 79 kilos de marihuana en un galpón donde presuntamente fueron almacenadas las valijas.
DOCUMENTOS Y NOMBRES QUE ANUNCIA LA DEFENSA
La defensa sostiene que cuenta con conversaciones de WhatsApp, registros de vuelos, pasajes y resoluciones judiciales que pretende incorporar o utilizar para respaldar la versión de Rojas. Bravo también anticipó que existen documentos que, según su interpretación, podrían comprometer a autoridades judiciales.
La solicitud de ampliación de declaración fue confirmada por otros medios nacionales el 4 de noviembre. El abogado explicó que las restricciones de la detención domiciliaria impiden que su defendida pueda trasladarse libremente hasta las dependencias fiscales.
Rojas salió del penal de Palmasola en agosto, después de que un juez modificara su situación procesal y le concediera detención domiciliaria, arraigo y una fianza de 50.000 bolivianos.
Bravo aseguró que su defendida no conocía el contenido de las maletas y que está dispuesta a identificar a su propietario. «No permitirá que la silencien», manifestó el abogado, al insistir en que la declaración debe realizarse con garantías para su integridad y el ejercicio de su defensa.
La versión de Rojas todavía debe ser presentada ante la Fiscalía y contrastada con los elementos reunidos por los investigadores.








