Con ollas y cacerolas vacías, maestros urbanos marcharon por el centro de La Paz para denunciar el deterioro económico, rechazar el pacto con el Gobierno y exigir mejoras salariales urgentes.
Las calles del centro paceño fueron ocupadas este miércoles por una movilización del Magisterio Urbano de La Paz, sector que salió a protestar contra la crisis económica y el acuerdo firmado entre el Gobierno y la Confederación nacional de maestros.
La marcha se desarrolló durante la tarde y avanzó con cacerolas vacías como símbolo de la falta de recursos que, según los educadores, afecta cada vez más a las familias trabajadoras. La protesta terminó cerca de la Vicepresidencia, donde los dirigentes realizaron un acto público y ratificaron sus demandas.
La profesora Tomasa Durán, integrante del comité electoral del sector, manifestó que el incremento constante de los precios dejó a muchos docentes en una situación complicada. “El salario ya no alcanza”, afirmó durante la concentración, señalando que productos básicos de alimentación y otros gastos del hogar registraron aumentos en los últimos meses.
La dirigente también expresó el rechazo de las bases al convenio alcanzado con el Ejecutivo. Indicó que el bono ofrecido por el Gobierno no responde a las necesidades reales del magisterio y cuestionó que no se haya considerado un incremento salarial como parte de las negociaciones.
Durante la movilización, los participantes corearon consignas contra las autoridades y advirtieron que las medidas de presión continuarán si no existe una atención concreta a sus pedidos. Algunos maestros portaban carteles con mensajes relacionados al costo de vida y la pérdida del poder adquisitivo.
El paso de la marcha ocasionó congestión vehicular en avenidas y calles del centro de La Paz. Personal policial acompañó el recorrido para evitar incidentes y controlar el tránsito en sectores cercanos a la plaza Murillo, donde se concentró la mayor cantidad de manifestantes.







