Choferes de La Paz confirmaron una paralización total desde este miércoles tras denunciar abandono estatal, falta de combustible y pérdidas económicas que golpean diariamente al transporte público del departamento.
El transporte federado de La Paz ingresó desde este miércoles a un paro indefinido movilizado, después de que dirigentes y bases determinaran asumir medidas de presión por la escasez de carburantes y el incumplimiento de acuerdos suscritos con el Gobierno nacional.
La decisión fue tomada en un ampliado departamental que reunió a representantes de diferentes federaciones y sindicatos del sector. Los choferes aseguraron que la crisis del combustible terminó afectando no solo sus ingresos, sino también el normal funcionamiento del transporte público en la sede de Gobierno y provincias.
Durante la reunión, varios dirigentes denunciaron que cientos de conductores pasan largas horas esperando gasolina o diésel en estaciones de servicio, situación que provoca retrasos, suspensión de rutas y pérdidas económicas para quienes trabajan diariamente en minibuses, trufis, micros y transporte interprovincial.
El dirigente de la Federación Chuquiago Marka, Santos Escalante, explicó que muchos afiliados incluso deben dormir en los surtidores para conseguir carburantes. Según afirmó, la situación empeoró durante las últimas semanas y generó molestia generalizada en el sector.
Los transportistas también expresaron preocupación por la calidad del combustible distribuido. Indicaron que varios motorizados registraron desperfectos mecánicos después de abastecerse, por lo que exigieron al Gobierno asumir responsabilidad y acelerar compensaciones económicas para los afectados.
El ejecutivo de la Federación Departamental de Choferes 1 de Mayo, Edson Valdés, manifestó que el sector perdió la confianza en los compromisos asumidos por las autoridades nacionales. “No hay cumplimiento a los acuerdos que hemos realizado”, declaró, al señalar que los resarcimientos comprometidos no llegaron ni a una mínima parte de los afectados.
La resolución aprobada por el ampliado sostiene que la crisis de carburantes y el incremento de precios de productos básicos están deteriorando las condiciones de vida de la población paceña. Los dirigentes consideran que el problema dejó de ser únicamente sectorial y ahora afecta a toda la actividad económica del departamento.
Asimismo, la dirigencia determinó no asistir a convocatorias del Gobierno si las reuniones no incluyen a todos los representantes del transporte paceño. Valdés indicó que esa medida responde al pedido de las bases, que exigen decisiones transparentes y soluciones inmediatas.
El paro abarcará todas las modalidades del transporte en La Paz y estará acompañado por movilizaciones y bloqueos en distintos sectores de la ciudad y provincias, mientras el sector espera respuestas concretas de las autoridades nacionales.






